El ser humano tiene una naturaleza indeterminada. Las personas no están programadas sino que se ven obligadas a decidir continuamente sobre cómo y hacia dónde quieren dirigir su vida.
Si los niños/as reflexionan sobre valores humanos esenciales y comparten sus ideas con sus padres y profesores, estaríamos contribuyendo a formar ciudadanos responsables y a construir una sociedad más justa, en la que no tengan cabida la marginación o el abandono infantil.
Educar con el cine es una forma diferente y única de transmitir conocimiento. No se trata de ver una película, se trata de aprender. Educar debe ser divertido y el cine es conocimiento y entretenimiento.
Bienvenidos al mundo de los dibujos animados donde todo es imaginación y fantasía y donde podéis vivir momentos inolvidables. Podéis abrir la puerta y entrar a un lugar mágico donde todo es ilusión.
Generosidad con “Blancanieves” Sinceridad, perdón, moralidad, fidelidad … con “Pinocho” Esfuerzo, solidaridad con “Los tres cerditos” La familia y el honor con “Mulán” Amor, superación… con “Dumbo” Valentía y compañerismo con “Nemo” Humildad con “La dama y el vagabundo” La amistad… con “Bambi” Trabajo en equipo con “101 dálmatas”
Para conseguir que los niños tengan amor por la naturaleza el mejor camino es enriquecer sus vivencias, planificar actividades con el objetivo de enseñarlos a amar el medio ambiente, facilitar el contacto del niño con el campo, montañas, ríos, y todo lo que engloba la naturaleza, y darles la posibilidad de observar, preguntar, y expresar sus ideas en cuanto al tema.
El niño puede aprender a amar la naturaleza
- Teniendo contacto con ella siempre que sea posible - En los paseos por el campo - En excursiones a alguna granja - Aprendiendo a plantar un árbol - Aprendiendo a hacer un huerto - Buscando y dibujando insectos, sus formas, sus colores - Cuidando a una mascota - Respetando a los animales, los ríos, a las plantas y sus flores - Visitando a algún jardín botánico - No echando basura en la calle, en el campo, ni en los ríos y mar - Ahorrando agua y luz - Siguiendo el ejemplo, el interés y el cuidado de sus padres por el tema
Fuente consultada:- Cuentos y canciones para compartir valores. Ed.de la Infancia
Crear un huerto escolar
Basuras y más basuras
Cuando salimos de excursión al campo, a veces, podemos ver
lugares que están llenos de basura, basura tirada por los hombres. Pero también
hay otro tipo de basura que es natural porque no ha sido creada por el hombre,
sino por la naturaleza que se llama biodegradable o productos que se descomponen
y desaparecen y luego van a servir como nutrientes a las plantas, como por
ejemplo restos de pieles de frutas, hojas de plantas, etc.
Nosotros tenemos que aprender a no tirar productos que no sean
biodegradables, ya que son perjudiciales para el medio ambiente.
Vamos a hacer un
experimento para saber qué basura es biodegradable y cuál no:
Los niños
traerán 2 vasos vacíos de yogur y los rellenarán de tierra húmeda.
En uno de
ellos enterrarán un trozo de plástico y en el otro una hoja.
Lo dejarán
durante dos semanas o más y después observarán qué ha ocurrido.
¿Ha cambiado
alguna basura?
¿Cuál?
¿Sabéis por
qué una ha desaparecido y la otra no?
Neptuno está enfadado
Hoy
nuestra mascota nos cuenta la historia de Neptuno.
En el fondo del mar
vive Neptuno. Un día salió a la orilla de la playa muy, pero que muy enfadado y
dijo: - Esto no puede continuar así, el fondo del mar está lleno de basura
que tiran desde los barcos, mis amigos los peces enferman por causa de estas
basuras y las plantas que hay en el fondo se mueren con tanta
contaminación. Hay que poner una solución. Los niños que estaban jugando
en la orilla de la playa se acercaron a él y le dijeron que no se preocupara que
entre todos iban a intentar buscar una solución al problema. Los niños se
reunieron y entre todos decidieron realizar unos grandes carteles para que todas
las personas supieran lo que estaba pasando en el fondo del mar y entre todos
ayudaran para que no tiraran más basuras.
Entre
todos los niños de la clase y con la ayuda del profesor, elaborar un mural que
represente el fondo del mar con dibujos y fotos de revistas en el que aparezcan
elementos que podemos encontrar en él.
El
profesor imprimirá el material complementario y dará a cada niño un
barco para que lo coloree, recorte y pegue en el mural.
Colocar
en un lugar visible del colegio para que lo puedan ver los adultos y los demás
niños del centro.
Cooperar es colaborar unos con otros para conseguir un mismo fin. Sin la
colaboración de unos y otros sería imposible la convivencia. Unos dependemos de
otros y se hace necesario aprender a ayudar, a trabajar en equipo, así como a
desarrollar esa parte de la inteligencia emocional que nos hace ponernos en la
piel del otro, adivinar sus necesidades y saber resolver los conflictos de
manera pacífica.
ACTIVIDAD 1: CONTIGO ES MÁS FACIL
Por parejas: uno de los dos se tapa los ojos con un pañuelo y tiene que dibujar una casa con las indicaciones que el otro le va dando. Luego cambiar los papeles.
Comentar el dibujo: cómo ha salido (cuanto mejor está, mayor cooperación y entendimiento ha habido entre los dos), qué dificultades se han encontrado, qué hubiera pasado sin la ayuda del que ve...
Meterse en la piel de los invidentes y ver qué dificultades tienen, cómo les podemos ayudar, qué mejoras habría que hacer en la ciudad para facilitarles la vida.
Enumerar otras personas con discapacidades: si algún niño o niña tiene un pariente discapacitado, que comente cómo es su vida, cómo se las arregla, qué relación tienen con él/ella, si les ayudan, etc.
ACTIVIDAD 2: MEJOR COMPARTIR QUE CONSUMIR
Leer el cuento y realizar las actividades que están a continuación.
"¿Cómo pueden estar tan contentos?"
Juan y Blanca son dos niños que tienen de todo: un cuarto lleno de juguetes, televisión, consola de juegos, patines, bicicletas... Sólo para enumerar todo lo que tienen, se necesitarían varios folios. Y sin embargo, siempre se están peleando. Lo que Juan coge, se le antoja a Blanca, y lo que Blanca coge, se le antoja a Juan. Lo mismo ocurre con los programas de televisión. Si no me creéis, escuchadlos vosotros mismos.
¡Mamáaa, dile a Juan que me deje ver Mujercitas!¡Semejante cursilada!
Yo quiero ver Mortal Kombat, así que te fastidias.
¡Dame el mando ahora mismo o te retuerzo el brazo!
Juan agarra a su hermana por la muñeca y le inmoviliza el brazo en la espalda.
¿Quién retuerce el brazo a quién?
Suéltame, hipopótamo, que me haces daño... ¡Mamáaaa!
La madre entra en el cuarto enfadada.
¿Es que siempre tenéis que estar peleando por todo? Me tenéis harta. Mirad qué cuarto, todo desordenado. ¡Y habéis roto la jirafa que os regaló la abuela!
Ha sido ella –dice Juan.
Ha sido él –dice Blanca.
Si tú no hubieras tirado tan fuerte...
Y si tú no me la hubieras quitado...
Bueno, ¡ya está bien de peleas! Coged ahora mismo los anoraks y venid conmigo.
¿Adónde? ¡Justo ahora que hay Mortal Kombat! –protesta Juan.
¿Por qué tenemos que ir? –pregunta Blanca.
Pero su madre ignora sus comentarios y se muestra inflexible.
¡Vamos, al coche, sin rechistar!
Después de un largo trayecto, llegan a un poblado. Unos niños juegan en un descampado con una pelota hecha con trapos. Se les ve muy felices. Juan y Blanca piensan: “¿Cómo pueden estar tan contentos jugando con esa porquería de pelota?”. Tienen en la mente su cuarto lleno de juguetes. Al cabo de un rato aparece otro niño con un paquete de pipas.
¡Mirad lo que tengo! ¿Quién quiere? –les dice a los que están jugando.
Todos se agolpan a su alrededor. El niño reparte las pipas entre sus amigos. Juan y Blanca los contemplan fascinados. Parece que estuvieran comiendo un saco lleno de chucherías por lo felices que parecen, y sólo es un puñado de pipas. Blanca recuerda que tiene un montón de caramelos en el bolsillo del anorak del último cumpleaños. Con ellos se volverían locos de contento.
Mamá, ¿puedo darles estos caramelos? –pregunta.
¿Y yo estos cromos? –pregunta Juan.
Su madre les anima a que lo hagan. Como Blanca pensaba, aquellos niños se vuelven locos con esa pequeñez. Pero lo que no se les había ocurrido pensar era que aquella experiencia de compartir algo les hiciera sentirse tan bien a ellos. Juan y Blanca le piden a su madre volver otro día para regalarles parte de sus juguetes a aquellos niños.
Comentar el cuento: ¿por qué Juan y Blanca siempre se estaban peleando? ¿Qué les hace cambiar de actitud? ¿Por qué los niños que jugaban estaban tan felices? ¿Crees que tener muchas cosas hace más felices a las personas? ¿De todas las cosas que tienes de cuáles podrías prescindir?
Entre todos hacer dos listados: uno de cosas que se pueden comprar y otro de las que se guardan en el corazón.
Inventar eslóganes para animar a la gente a compartir.
Detrás de la actual crisis económica subyace una ausencia de valores, una falta de ideales y de referentes morales. Ante esta situación, la familia y la escuela se convierten en los dos grandes pilares del desarrollo moral de nuestra sociedad. Renzo Fratini, Enrique Rojas, Alfredo Mayorga o Alfonso López Quintás, entre otros, ofrecen su punto de vista sobre este tema.
En mi opinión, los valores no se aprenden memorizando sus conceptos, si no a través del ejemplo de las otras personas que nos rodean y de la puesta en práctica en la vida cotidiana.
En la escuela los valores y las actitudes están presente en todos los procesos de enseñanza-aprendizaje: en el modelo de relación de los miembros de la institución, en la realización de proyectos, talleres, momentos de recreación, en el trabajo en equipo y otros.
Entonces es necesario que la formación en valores guíe el Proyecto de la institución. Reflexionar sobre que valores se busca transmitir y si se reflejan en las actitudes cotidianas, es el primer paso para desarrollar un proyecto en el que los principios universales se concretren en un camino de apropiación y construcción.
Si el objetivo es que los alumnos sepan respetarse unos a otros, los docentes deben hacer del respeto la actitud natural hacia los otros. Si el objetivo es transmitir normas de convivencia debemos poner reglas en el aula y fuera de ella: saludar, pedir por favor, agradecer y dirigirse a la otra persona con respeto y será habitualmente que se realiace.
Estas situaciones, por cotidianas, no podrán pasar inadvertidas, la reflexión diaria permite tomar conciencia y modificar actitudes.
Educar en valores es un trabajo de siembra a través del ejemplo , la reflexión y la superación personal de cada uno de los integrantes de la institución educativa.